
Cuando lanzamos El Uniforme Menstrual a principios de este año, sabíamos que nos enfrentábamos a una crisis enorme y sistémica. En América Latina, 1 de cada 4 niñas falta al colegio con frecuencia simplemente porque no tiene acceso a productos para la menstruación debido a un estigma menstrual muy arraigado. Nos propusimos cambiar eso haciendo que la ropa interior menstrual formara parte del uniforme escolar oficial y obligatorio. Un truco sencillo con un impacto enorme: el cuidado menstrual pasa de ser algo que hay que pedir a convertirse en una norma innegociable.
Meta Anual: Alcanzada En Tiempo Récord
Salir de nuestro territorio habitual de venta directa al consumidor y abrir el mercado mayorista institucional como un nuevo canal de ventas no fue sencillo, pero valió la pena: nos enorgullece compartir que, gracias a la iniciativa del Uniforme Menstrual, el objetivo de ventas anual de Somos Martina para la ropa interior menstrual para adolescentes ya se ha alcanzado en tan solo tres meses. La respuesta de las instituciones educativas ha sido abrumadora. Los colegios participantes han visto aumentar en un 37% la asistencia de las niñas durante la menstruación. Además de los cinco colegios que han adoptado el Uniforme Menstrual para el año escolar 2026, muchas más se sumarán gracias a nuestra alianza con la ONG colombiana de educación en salud Poderosas y su red en 35 localidades. Esto demuestra que, cuando se diseña un sistema en el que la dignidad es la norma, las comunidades están listas para adoptarlo. Nos alegra especialmente ver que la demanda se extiende mucho más allá de los colegios participantes, lo que indica un cambio más amplio impulsado por el debate público que inició el Uniforme Menstrual. Al integrar la ropa interior para el periodo en la lista estándar de útiles escolares, no solo estamos distribuyendo productos; estamos transformando el marco estructural de la educación pública para garantizar que ningún estudiante se quede atrás.
Próximo Paso: Adopción A Nivel Nacional
Un verdadero cambio sistémico no puede ocurrir en el vacío. Para pasar de un impacto colegio por colegio a una adopción a nivel nacional, el apoyo político es absolutamente esencial. Nos sentimos increíblemente honrados de contar con el respaldo de Lucy Maritza Molina Acosta, viceministra de Educación de Colombia, quien se ha convertido en la fuerza impulsora detrás de este proceso dentro del marco institucional.
El apoyo de la viceministra marca un cambio histórico en cómo se prioriza la salud menstrual en la política educativa de nuestro país. En sus propias palabras: “Es fundamental hablar de la salud menstrual en la educación en Colombia. Se debe discutir en todos los colegios”. Con un liderazgo a nivel ministerial que defiende activamente este proceso, el camino para que la equidad menstrual sea una realidad permanente en todo el país está más cerca que nunca.
Porqué Funciona el Modelo del Uniforme Menstrual
El rápido éxito de la iniciativa radica en su enfoque fundamentalmente diferente. En lugar de depender de entregas caritativas temporales y puntuales que tratan la menstruación como una emergencia aislada, el Uniforme Menstrual se basa en la infraestructura institucional existente:
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Normalizando La Conversación
Cuando los colegios agregan la ropa interior para el periodo a su lista oficial de ropa obligatoria, el cuidado menstrual pasa de ser un “extra” del que no se habla a convertirse en un estándar innegable. -
Aliviar La Carga
Como el colegio comunica este requisito directamente a los padres, las chicas jóvenes se ahorran la vergüenza o la incomodidad de tener que iniciar la conversación en casa. -
Escalable y Rentable
Al aprovechar las cadenas de suministro de uniformes ya establecidas, el modelo no solo se escala sin esfuerzo, sino que también nos permite ofrecer nuestra ropa interior a los colegios participantes a precio de costo, lo que hace que el precio sea comparable al de la ropa interior común.
¿Qué sigue?
Alcanzar nuestra meta anual en cuestión de meses es una poderosa validación de nuestra visión, pero solo es el punto de partida. El impulso es real, las puertas de las instituciones se abren y nuestro compromiso es más fuerte que nunca. Queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a los colegios pioneros, a los maestros valientes, a los padres que nos apoyan y a líderes como la viceministra Lucy Maritza Molina Acosta, quienes entienden que la verdadera igualdad educativa significa diseñar aulas donde se garantice la dignidad.
¿Tu colegio está listo para sumarse al movimiento?
Ponte en contacto con nosotros para llevar el Uniforme Menstrual a tu comunidad.
